domingo, 2 de junio de 2019

Qué misterio –susurré- 
no haber nacido antes
no haber muerto después.

Y haber amado solo 
cuando parecía imposible hacerlo.

Qué extraño –insistí-:
que los hechos más esenciales de la vida
no dependan de nuestra voluntad
y prescindan de nosotros mismos.

viernes, 29 de marzo de 2019



Siempre entendí lo político como abertura y apertura: abrir oportunidades, abrir posibilidades, abrir el mundo, abrirse a los demás. 
El gesto es fácil de comprender: quien asume posiciones de privilegio encarna la incesante tarea de crear formas abiertas para aquellos que se ven atrapados por destinos amargos. 

Abrir el corazón no es suficiente, hay que abrir fronteras, abrir rumbos, abrir potencias de vida. Lo político es el esfuerzo constante por abrir lo cerrado.
Pero estos tiempos (y estas formas de hacer política) hacen exactamente lo contrario: cierran lo abierto, oscurecen el cielo que se tiñe de una negrura insoportable, solo proponen la clausura.
Lo político es lo fraterno, esas redes que se hilan sin calcar el tejido turbio que se nos impone. 
Yo deseo lo abierto, no lo cerrado. 
Como la espera del abrazo, no como el ultraje, la asfixia y el ahogo.
Yo deseo lo que se abre, no lo que se cierra. 
Como las manos extendidas, no como el cuerpo violentado.

jueves, 3 de mayo de 2018



{En el mundo de los dolores, extrañar te liquida. Te parte al medio. No hay remedio. No lo hay. Es como que algo muere en el corazón. Y uno se arrepiente de no haber amado más. Pero es tarde. El que extraña, aprende a caminar rengueando. Una camina con el alma renga. Aguantando como puede.}
 {Una aguanta.}
{Otra cosa no se puede.}
{Perdón}

jueves, 15 de marzo de 2018

Conversaciones (im)posibles VI:


Dijo: ¿puedo confesarle algo?

Respondí: no tengo como impedirlo.

Afirmó: me gusta cuando usted escribe breve.


Pensé: ¿qué tan breve será breve?

Insistió: ya nadie lee lo demasiado largo.

Imaginé: adiós Don Quijote, adiós La guerra y la paz.

Recalcó: prefiero que escriba corto y con imagen. 

Supuse: una viñeta, que nunca escribí.

Enfatizó: dos o tres líneas ya serían suficientes.

Respondí: ¿líneas que se tocan o líneas paralelas?

Pensó: líneas que se entiendan...